Ochenta selecciones han participado alguna vez en la Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, solo ocho han logrado levantar el trofeo en las 22 ediciones de este torneo celebrado cada cuatro años. ¿Qué tan concentrado está realmente el éxito en el torneo más importante del fútbol?
Por Sandro Angulo Rincón
Se desarrolla el Mundial de Fútbol en México, Estados Unidos y Canadá 2026 y las ilusiones de muchas naciones se centran en lograr el título o, cuando menos, en realizar una buena actuación que enorgullezca a sus ciudadanos. Lo más probable es lo segundo que lo primero, pues la historia ha demostrado que solo ocho países han conquistado la Copa del Mundo desde que en 1930 la FIFA comenzó a organizar el torneo deportivo más popular del planeta. Sin embargo, esta diversidad es más acentuada que en las ligas profesionales de Europa, donde solo uno o dos equipos han mantenido la hegemonía absoluta en este siglo.
La economía del deporte ha sido un campo de estudio dedicado a analizar las asimetrías deportivas que generan hegemonía y la concentración de títulos en un puñado de selecciones nacionales. Aquí incorporamos el concepto de hegemonía deportiva, entendida como aquellas prácticas y estructuras deportivas que carecen de neutralidad y perpetúan las relaciones de poder en la sociedad. Este breve artículo, inspirado en la investigación Levelling the playing field: concentration and competitive inequality in professional football according to the Herfindahl–Hirschman Index, tiene como propósito analizar ese mismo concepto en los mundiales de fútbol.
Para ello, se adapta el Índice Herfindahl-Hirschman (IHH) encargado de medir la concentración y el equilibrio competitivo en esta cita orbital, mediante esta fórmula y escala de puntuación.

Donde: s_i= la participación de cada actor (expresada como porcentaje o fracción), y n= el número total de actores. En el fútbol, la participación puede corresponder al porcentaje de títulos ganados por cada seleccionado nacional durante un período determinado. Cuanto mayor sea el valor del IHH, menor será el nivel de equidad competitiva y mayor la concentración de campeonatos entre un pequeño número de equipos.
En este contexto, la desigualdad competitiva y la concentración de títulos se analizan mediante el Índice Herfindahl-Hirschman (IHH), basado en la conceptualización de Hirschman sobre la concentración como una función de dos variables clave que caracterizan la estructura del mercado: la desigualdad y el número de empresas. La desigualdad ejerce un efecto directo sobre la concentración, mientras que el número de empresas la influye de forma inversa. En consecuencia, a un nivel dado de desigualdad, un mayor número de equipos de fútbol resulta en una menor concentración, mientras que, manteniendo constante el número de equipos, mayores niveles de desigualdad implican una mayor concentración. Este marco evalúa sistemáticamente cómo los cambios estructurales en la riqueza y tradición deportiva de los países se reflejan en los patrones de desigualdad competitiva y concentración de títulos en la historia de los mundiales de fútbol.
Contemplamos este escenario para efectuar la medición entre ganadores de la copa y participantes, así: ganadores y número de campeonatos desde el primer mundial en 1930 en Uruguay y el de 2022 en Qatar, esto es, 22 campeonatos mundiales disputados en ese periodo

Así las cosas, el IHH resultante es = 0,1570, lo cual lo ubica en una concentración moderada según la anterior escala de puntuación.

Suma de s_i² = 0.157024
Aunque se han disputado 22 ediciones de la Copa Mundial, solo ocho selecciones diferentes han logrado el título, es decir, un 36,3% de las ediciones del torneo fueron ganadas por seleccionados diferentes. Sin embargo, la distribución de títulos entre Brasil, Alemania, Italia, Argentina y el resto es relativamente más equilibrada que en muchas de las mejores ligas nacionales donde uno o dos clubes concentran la mayoría de los campeonatos, especialmente las del big 5: Italia, Inglaterra, Francia, España y Alemania, como ya lo indicamos en el artículo Fútbol y hegemonía.
Todo ello supone que no existe un monopolio absoluto que lleve a configurar una hegemonía absoluta de una única selección.
En conclusión, los Mundiales son más competitivos que en las principales ligas europeas, como las de Italia, España, Inglaterra, Francia y Alemania, donde se obtuvieron IHH superiores a 0,25 o incluso cercanos a 0,35, pero siguen mostrando una élite histórica de países campeones claramente definida.
Referencias
Owen PD, Owen CA. Evidencia de simulación sobre las medidas de equilibrio competitivo de Herfindahl-Hirschman en ligas deportivas profesionales. Journal of the Operational Research Society 2022; 73:285–300. https://doi.org/10.1080/01605682.2020.1835449.
Parry SJ. Hegemonía y deporte. J Philos Sport 1983; 10:71–83. https://doi.org/10.1080/00948705.1983.9714402.
Rottenberg S. El mercado laboral del jugador de béisbol. Journal of Political Economy 1956:242–58.
